El barrio de la Romita

“Hay cosas viejas que nunca envejecen”, escribió el cronista Luis González Obregón; a fines del Siglo pasado existía el barrio de la Romita, habitado por indígenas humildes, ahora se encuentra encajado dentro de la Colonia Roma. Jorge Pedro Uribe Llamas, nuestro cronista de cabecera, nos da un recorrido por sus callejuelas y recuerdos.

Crónicas de callejuelas

“Hay cosas viejas que nunca envejecen”, escribió el cronista Luis González Obregón. Jorge Pedro Uribe Llamas, nuestro cronista de cabecera, nos da un recorrido por el mágico y enigmático barrio de La Romita, uno que ha visto y vivido el cambio de Siglo. Fue un barrio humilde de población indígena y muros de adobe, ahora se encuentra encajado dentro de los límites de la Colonia Roma Norte en Ciudad de México; un barrio que, a pesar de la modernidad cosmopolita que le rodea, ha mantenido su esencia y añejo encanto.

La Romita es un barrio pequeño localizado en la Colonia Roma de la Ciudad de México. El área empezó como un pueblo prehispánico independiente llamado Aztacalco, más tarde rebautizado como Romita. Cuándo los potreros alrededor del pueblo fueron fraccionados para crear un barrio para las clases altas de la ciudad, el pueblo resistió quedando separado socialmente a pesar de ser oficialmente parte de la Colonia Roma. Durante el siglo XX el área tuvo una reputación de ser peligroso cuando sus residentes eran relativamente pobres. Hoy, el área ya no es pobre o peligrosa, pero sus calles son más estrechas que el resto de Colonia Roma y sus residentes todavía se consideran distintos.

Sus Límites actuales

Norte: Calle Puebla
Este: Avenida Cuauhtémoc
Oeste: Calle Morelia
Sur:Calle Durango

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